Profesionalicemos el trabajo con influencers

Analizamos el controvertido caso de Ecochange. Una marca de productos sostenibles que activó una campaña de visibilidad con influencers que dijo ser algo que no era. Un hecho que nos da pie a reflexionar, en este podcast, sobre la profesionalización y cómo las marcas turísticas (como cualquier otra) tenemos que trabajar con estos profesionales de la comunicación para que la colaboración sea de lo más provechosa.

Seguramente a estas alturas todos tengamos muy claro qué es un influencer. Sí, básicamente es una persona que influye. Tiene un poder de influencia en un sector y en una audiencia muy concreta, su audiencia, sus seguidores. Se han convertido en una herramienta más, un canal más que las marcas turísticas (como cualquier otra) pueden utilizar para ganar visibilidad y empezar a trabajar su reputación frente a un determinado target.

En este podcast hemos querido rescatar un acontecimiento como punto de partida para analizar y poner en valor la profesionalización de la labor de los influencers. Se trata del caso de Ecochange que colaboró con varias influencers para darle visibilidad a su eCommerce de productos sostenibles. Una historia que se viralizó sobre todo por el contenido que Ro en la Red publicó en su cuenta de YouTube.

Se trata de una empresa que se posiciona como una tienda online de productos sostenibles y ecológicos. Además de comunicar que todo su proceso de venta y distribución estaba alineado con esos valores. Para darle visibilidad a su servicio envió una muestra a una serie de influencers de sus productos para que ellas pudieran dar a concer esta marca entre sus comunidades de seguidores. Para ello pusieron en marcha una estrategia de colaboración con influencers seleccionando a aquellos que promovían el uso de productos de consumo sostenible, con el objetivo de llegar a una audiencia que apreciara los productos de su tienda online.

Tras la promoción de esos contenidos en su canal de YouTube, Ro en la Red recibió un mensaje de uno de sus seguidores comentándole que, tras realizar una compra en Ecochange, recibió una caja en la que cada producto del pedido estaba empaquetado en bolsas de plástico de un solo uso, cuando a Ro en la Red le habían dicho que no utlilizaban plástico en ningún proceso. Por otra parte resulta que este seguidor, tras rascar la etiqueta de envío, encontró otra etiqueta con letras en chino que era la prueba de que todo lo que había pedido era un paquete de Aliexpress con la etiqueta de Ecochange encima.

Es decir, que en su plataforma se dedicaban a hacer una selección de productos de Aliexpress que luego compraban y redistribuían con una etiqueta nueva.

 

El problema no es su modelo de negocio, totalmente lícito. Sino que no fueron transparentes con las influencers con las que colaboraron. Influencers profesionales cuya audiencia confía en su criterio y después compra los productos que recomiendan y, cuando no es lo que habían dicho, como son comunidades que realmente funcionan, esa información llega a la influencer que lo denuncia públicamente como fue el caso de Ro en la red en el vídeo que publicó en su canal de YouTube.

En base a este caso queremos poner sobre la mesa la profesionalidad de los buenos influencers. Profesionales que se han currado una comunidad bien segmentada y fidelizada, una comunidad de la que viven, y a la que quieren recomendar buenos productos y experiencias.

Un buen influencer no va a compartir cualquier cosa a cualquier precio. Por eso, como marcas turísticas, tenemos que tomarnos esa colaboración como cuando colaboramos con cualquier otro proveedor, desde la honestidad, con la seriedad que merece una colaboración entre marcas. La marca del influencer y tu marca turística. Porque este caso es un ejemplo clarísimo del gran poder de impacto e influencia real que tienen estos profesionales.

Como marcas tenemos que entender que un influencer que colabora con una marca que no es del todo transparente pone en riesgo su credibilidad. Y la credibilidad y reputación de un influencer es lo que le da de comer. Así que no podemos intentar engañar a los influencers ofreciéndoles una experiencia o producto que no es real, que está decorado y amañado.

Como marcas tenemos que saber elegir al influencer correcto. Aquella persona que vaya a apreciar nuestro producto o servicio tal y como es.

 

Claro que podemos, y debemos, personalizarle la experiencia, hacérsela sorprendente y trabajarnos los detalles que hagan falta para que se sienta asombrado por nuestro producto y servicio. Pero eso no tiene que ser la excusa para que el influencer viva una experiencia que no tiene nada que ver con la realidad del producto o servicio que está promocionando.

Si conseguimos trabajar con ese influencer que es perfecto para nuestra marca turística, con una comunidad bien segmentada, unos seguidores que realmente confían en su criterio, vamos a tener una enorme visibilidad que nos traerá unas geniales tasas de conversión. Conseguiremos más clientes.

Pero si por el contrario trabajamos con un influencer que no tiene bien segmentada su audiencia, que tiene una comunidad que realmente no confía en su criterio o le damos a probar un producto o servicio que no es real. Todo el esfuerzo invertido en esa acción de marketing se irá a la basura. Habremos malgastado nuestro tiempo y dinero.

La clave del éxito de una buena acción y para poner en marcha tu estrategia de marca turística con influencers es que confíes en su profesionaldad y criterio. Entiende que son profesionales del mundo de la comunicación y no intentes vender humo. Porque al final la acción se acabará volviendo en tu contra.

Nueva llamada a la acción

 

Tags: ESCUCHAR, OH! Marcas, microinfluencers

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