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Turismo minimalista. Los mejores complejos para amantes del minimal lifestyle

Todos hemos oído hablar alguna vez de aquella cita repetida hasta la saciedad que Mies Van Der Rohe, arquitecto obsesionado con la línea recta y la pureza formal, sabiamente formuló. Aquel ‘Less is more’, convertido hoy en mantra, sintetiza las bases del minimalismo, que, recordemos, nació entre las flores y la explosión de color de los años 60. Cuesta imaginarse un nacimiento más antagónico, fruto de la oposición a la estética Art Pop que imperaba en el país de la mazorca.
A pesar de ese comienzo enmarañando, el minimalismo ha evolucionado de tal modo que ha logrado franquear la barrera artística hasta asentarse como un nuevo lifestyle que, aún bebiendo de su génesis conceptual, ha sabido adaptarse perfectamente a nuestro nuevo día a día.

Minimalismo es una palabra que se visualiza por sí sola, y en uno de los sectores con más atención por la comodidad y el bienestar, el sector turístico hotelero, ha sabido hacer de él una nueva modalidad de negocio que ahuyenta de ornamentaciones, de caos y masificación para ofrecer, además de tranquilidad y placidez visual, la sensación de que estás completamente aislado del cosmos y que a pesar de nuestra obsesión por recolectar bienes superfluos, no hace falta nada más que un espacio tranquilo y la pureza del blanco para sentirte en la paz más confortable.

Algunos ejemplos de complejos hoteleros que han sabido captar esa esencia del "menos es más", residen en países con un estilo de vida que compagina a la perfección con el minimalismo más ortodoxo. Koyasan guesthouse kokuu se encuentra en Koyasan, en una de las zonas más tranquilas y espirituales del suroeste de Japón. Formulado como un espacio dedicado al reposo zen, sigue con la estela establecida dentro de la arquitectura japonesa tradicional: mimetización entre la estructura, el acabado y el amueblado, creando una armonía atractiva que funciona muy bien y en donde se tiene la sensación de que no se hecha en falta nada.

 

 

 El segundo ejemplo lo encontramos en nuestros vecinos del oeste, Portugal. En la zona de Alentejo se encuentra Torre de Palma Wine, un completo turístico unido al mundo del vino que juega con materiales como el hormigón y la madera para crear esa estética de granja tradicional. Además, añade el extra de la plantación de viñedos y huertos haciendo de éste complejo el espacio idóneo para disfrutar del vino y la serenidad del campo. 

No podíamos olvidarnos del lifestyle mediterráneo que tanto nos define y que, unido al concepto minimalista, formula una atmósfera desenfadada pero cuidada con esmero muy atractiva. Uno de los mejores ejemplos de esa unión minimalista mediterránea sería Masseria Moroseta, un complejo ubicado en el suroeste de Italia, en plena costa y entre olivares. Sus muros gruesos de color blanco consiguen crear espacios seductores y llenos de luz, respetuosos con la naturaleza que les rodea. Con líneas y formas de corte geométrico, atractivas por naturaleza al ojo humano, crean una imagen visual muy representativa de la templanza mediterránea.

Esos han sido algunos de los ejemplos más representativos del estilo de vida minimalista incorporado al complejo turístico. Líneas rectas, gusto por el blanco y, sobretodo, tranquilidad. El minimalismo, como muchas otras doctrinas, es adaptable a cada uno de nosotros y a nuestras necesidades. Cada uno es libre de decidir lo que realmente es importante en su día a día. Pero para muchos la clave está en darle la vuelta a la misma cita de Mies Van Der Rohe. Es vivir con menos, pero teniendo más. Y bueno, ¡hasta aquí el post de hoy! Ya sabes, si necesitas si o si algo más de inspiración intureana, aquí abajo te dejamos un ebook gratuito sobre tendencias que no te puedes perder ;) 

Nuevo llamado a la acción 

Acerca de:Xisco Bennassar

Este historiador de corazón domina el diseño gráfico (y el diseño en todas sus virtudes), además de que maqueta con una sensibilidad realmente especial. Encuentra la belleza en lo más trivial y es felíz con los pequeños detalles, ya sabes, los días de lluvia y música una tarde de invierno o disfrutar de la fotografía química. ¿Su mayor sueño? Vivir dentro de una de las emblemáticas películas de Wong Kar-Wai.