En el blog de Inturea hemos hablado bastante sobre turismo experiencial, y seguro que a estas alturas estás más que convencido sobre la importancia que tiene este enfoque para tu negocio. Una experiencia turística es un producto, o mejor dicho, un servicio que más que en cualquier otro sector, gira entorno al cliente. El turista está en el centro, y solo adelantándonos a lo que desea y contribuyendo a que su experiencia en nuestro hotel permanezca en su recuerdo, lograremos destacar frente a nuestros competidores o incluso fidelizar.

¿Cuál será tu próximo destino de vacaciones?¿Cuántas opiniones y fotografías buscarás? ¿Qué te motivará a viajar a un destino u otro?

En este post, te voy a contar qué es el marketing de destino y qué factores influyen a la hora de reservar tus próximas vacaciones. ¡Haz las maletas que nos vamos de viaje.

Hoy os traemos un ejemplo muy claro, original y llamativo de una increíble campaña de marketing experiencial, marketing de guerrilla y street marketing :). Si, tiene todo esto, y es que está inspirada en una expresión artística no menos genuina... el flamenco.

En este blog nos hemos cansado de repetir e insistir en cuáles son los infinitos beneficios que tiene el marketing experiencial para el turismo. Y es que está clarísimo (o por lo menos para nosotras), si el turismo son experiencias, qué mejor manera de promocionarlo que el marketing experiencial, ¿no? Pues aquí tienes unos cuantos ejemplos de lo más fresquitos.

Mucho se habla sobre el turismo de experiencias; que si ha muerto, que si está trillado, que si a cualquier cosa se le llama turismo de experiencias... En fin, parece un poco confuso si lo que buscas es una definición concreta.  Algo que ayuda a comprender lo amplio del término es que, cuando hablamos de turismo de experiencias, hablamos de experiencias turísticas que giran entorno a las emociones (de ahí que también se le denomine emoturismo).

“Si te pagan por algo físico que ofreces entonces estás en un mercado de bienes, si te pagan por las actividades que ofreces estás en un mercado de servicios y si te pagan por el tiempo que pasan contigo, estás en el mercado de experiencias” (Alfaro, 2012).

Queda claro que el turismo de masas ya no está de moda (sigue existiendo y puede que siga siendo mayoritario, sí, pero ya no es lo que se lleva…). Ahora el sector turístico está avasallado por eso que llamamos “experiencia”, un término tan bonito como abstracto. Y es que tomado desde un punto de vista adecuado, cualquier producto o servicio turístico puede convertirse en una experiencia, pero, ¿qué es realmente el Turismo de Experiencias?

Antes de que conozcas algunos ejemplos de marketing experiencial de destino, tenemos que hablar de turismo.

No paramos de hablar ni de oír hablar del “turismo experiencial”, que si “el turismo son experiencias” o que si “las experiencias son lo más importante”. Vale, en eso estamos todos de acuerdo, pero ¿y si utilizas esas experiencias para acercar tu marca a tu potencial cliente? ¿Sabes cómo hacerlo? Si te faltan ideas, aquí encontrarás algunas que seguro te ayudarán ;)

Un hotel experiencial es mucho más que 4 espectáculos de hotel, es crear experiencias adecuados para nuestro público objetivo que sean capaces de atraerles y fidelizarlos a partes iguales. Para ello, saber comunicar esto a través de las plataformas apropiadas es esencial.