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Conectar con uno mismo: el empuje que está moviendo a miles de viajeros

La vida en Occidente se materializa en una realidad frenética. Una rutina en la que siempre nos falta tiempo y nos regimos por la prisa y la conexión 4g, asociando el desconectar a precisamente lo contrario. Y ante esto, surge un tipo de viajero que encuentra en el avión la oportunidad de escapar de todo, conectando consigo mismo cada vez que pisa en un nuevo destino.
 
 
En este post, analizamos todo lo que está ocurriendo en el sector turístico para responder ante estas necesidades y convertir hoteles y establecimientos en oasis de calma, inspiración y bienestar espiritual.  

1. Alojamientos en la naturaleza

Cada vez son más las personas que priorizan una estancia que les acerque al entorno natural. Cabañas en medio del bosque, villas frente al mar, habitaciones que, literalmente, flotan sobre los árboles... Aunque, todo sea dicho, nunca sabremos si su público responde a la necesidad de naturaleza o de la máxima instagrameabilidad.

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2. Turismo de experiencias

Ya sea colaborar en una granja, saborear una cata de vinos (véase cervezas, aceites o hasta alcachofas), aprender la cocina tradicional autóctona, disfrutar unas jornadas de surf o participar en un taller de elaboración de jabones; el turismo de experiencias ha llegado para quedarse.

Éste, además, es uno de los pilares básicos en la ruta de este tipo de viajeros, que movidos por las claves del turismo slow, valoran también la conexión a la cultura y al entorno, priorizando que cada experiencia esté alineada a la filosofía autóctona y respete su impacto medioambiental.

 

3. Alimentación saludable y sostenible 

Más allá de la propia moda eco-friendly, y alineada a la creciente información y consciencia colectiva, la alimentación sostenible es mucho más que una tendencia. Sólo hay que fijarse en el éxito de aplicaciones como HappyCow para darse cuenta de que cada vez es más común encontrarnos con personas interesadas en mantener una alimentación acorde a sus valores (y/o intolerancias), independientemente del lugar en el que se encuentren.

Una carta basada en los alimentos frescos y de proximidad, con opciones para alérgenos y contenido vegetal no sólo contribuye a un mundo más sostenible y ecológico, sino que genera una atmósfera de auténtico disfrute donde el comensal se siente conectado, nutrido más allá de lo literal.

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4. Yoga fever 

Viajemos al remoto Sudeste Asiático o a nuestra vecina Formentera, los establecimientos más idílicos llevan consigo una propuesta de diferentes clases y sesiones de yoga. Una tendencia que no sólo conecta al 100% con la demanda de este público, deseoso de olvidarse del mundo y conectar con el momento, sino que además, atrae de forma recurrente a gente local.

¿Crees que eso del yoga no haya lugar en tu establecimiento? Inspírate con el increíble centro de Bali que combina hospedaje, retiros y restaurante con una de las mejores escuelas de yoga de Indonesia.

 

5. Rincones de bienestar 

Este tipo de viajero también aprecia una buena oferta de bienestar físico, de cuidados al detalle y terapias revitalizantes. Entre toda esta gama encontramos masajes deportivos y tradicionales, sesiones de belleza, baños con un millón de rosas o tratamientos con los ingredientes locales (aloe vera, sales marinas o piedra volcánica) más experienciales.

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6. Retiros mindfulness, la experiencia al completo

Son la escapada perfecta para hacer un parón en el camino y dedicarse unos días de descanso y consciencia. A partir de esta tendencia, cada vez hay más hoteles que añaden a su calendario un par de fechas de retiro, proponiendo una experiencia que, durante unos días, combina la práctica de yoga, sesiones mindfulness, alimentación saludable y clímax del relax.

Una de nuestras referencias es el hotel mallorquín Cal Reiet, un lugar mágico donde el viajero encuentra inspiración y armonía.

 

7. Gestión sostenible

Nada de lo anterior tiene sentido para el viajero si el establecimiento no se compromete con una gestión ética y ecológica. La reducción de plásticos de un sólo uso, gestión de óptima de residuos, búsqueda de la eficiencia energética o restauración km0 son temas de prioridad.

 


 

Al final, como diría Austen, conquistar a este tipo de viajeros es cuestión de sentido común y sensibilidad. Se trata de comprender a un público que desea escapar de su día a día para conectar consigo mismo desde un alojamiento que le acerque a la naturaleza, con la opción de vivir experiencias que le unan al destino, alimentándose de forma sostenible y cuidándose a través de prácticas de yoga o sesiones de mindfulness y bienestar.

En otras palabras, la clave está en enriquecer la conexión, tanto personal como hacia el entorno, en cada uno de los ángulos de su experiencia. ¿Ganas de más? Echa un ojo a las iniciativas de reducción de plásticos más punteras del sector, o diviértete inspirándote con este eBook que te dejamos por aquí ;)

Nuevo llamado a la acción

Por Mercedes Parrilla | 23 October, 2018 | Categorías: Marketing Turístico, consejos, RSC | 0 Comment

Acerca de:Mercedes Parrilla

Mercedes ha dado el salto al mediterráneo. Nuestra lanzaroteña favorita va dando saltos de isla a isla a cualquier ritmo, y es que lo mismo te baila una pieza de funky que una bachata. Con su primer libro ya publicado, viene en búsqueda de nuevas aventuras con las que seguir completando su maravillosa rubi-biografía.