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El concepto de la Instagrameabilidad

Todo lo “instagrameable” es digno de ser retratado, publicado, comentado, likeado, compartido…. Queda claro, ¿verdad? Quién diría hace algunos años que una red social lograría ser algo tan poderoso que hasta crearía nuevos conceptos tan asentados como es ya “la instagrameabilidad”. Si no usas ya esta idea o concepto en tu día a día, no tardarás en hacerlo, te lo aseguro. En Inturea es casi, casi nuestra palabra favorita. Incluso muchas veces nuestras selecciones de fotos o hasta la redecoración de nuestra oficina se rige por la misma pregunta: “¿Es esto instagrameable?”

Así que, no nos ha quedado otra que indagar un poquito más. Siendo algo tan presente en nuestras rutinas, hemos decidido explicarte mejor esta idea y el poder que puede llegar a tener. ¡Vamos allá!

Viajes inspirados por la instagrameabilidad

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¿Te apetece la playita?, ¿un viaje a la nieve quizá?, ¿vivir la increíble experiencia de un Safari? Olvídalo, ya no se trata realmente de lo que apetezca, si no de si el lugar es instagrameable o no. Bueno, y si al final eliges un destino en función de tus deseos y gustos, el paso siguiente será también analizar los puntos y lugares más, sí, instagrameables.

Quizá aún no hayas llegado a ese punto todavía, pero para muchos amantes viajeros, esto funciona así. De hecho, según varios estudios, en particular uno de Schofields Insurance en el Reino Unido, casi un 50% de la famosa generación Millenial escoge su destino vacacional en función de si es lo suficientemente instagrameable. Habrá que despertar envidia y dar rienda suelta a la vena fotógrafa, ¿no?

Además, esto no queda ahí. Como bien sabréis, muchos se inspiran a través de las redes sociales, sobre todo en Instagram. Por ello, no extraña tampoco que mucha de esta gente escoja su próxima escapada perfecta tras ver una foto o vídeo en dicha red. ¿Te ha pasado alguna vez? ¿Alguna vez has visto una de esas fotos increíbles y paradisíacas del tipo Seychelles y has pensado: “¡Necesito estar ahí!”?

En conclusión, por todas estas mismas razones, Instagram es el lugar donde queremos estar si queremos promocionar bien nuestro establecimiento turístico. ¿Tienes un hotel? Pues lánzate a identificar qué sitios, situaciones u objetos son realmente instagrameables y ¡exprímelos al máximo!

¿Qué tipo hotel es instagrameable?

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Ya puedes ser un hotel en primera línea del Mar Mediterráneo o uno urbano en pleno centro de Londres. En sí, no hay ningún tipo de hotel más instagrameable que otro, el truco está en explotar aquellos puntos más destacables de tu hotel que sí lo sean.

Por ejemplo, algunos ejemplos de objetos, situaciones o lugares instagrameables que están muy de moda actualmente son:

  • Objetos como los famosos “floaties”, los flotadores tan de moda en 2017.
  • Murales y paredes graffiteados creativamente o de un color muy particular, en lugar del típico edificio marrón.
  • Mesas llenas de comida deliciosa estratégicamente colocada en formato “platocall”, como nos gusta decir a nosotros.
  • Cócteles coloridos y originales fotografiados con un fondo bonito de madera natural o mármol blanco.
  • Vistas al mar.
  • Palmeras, palmeras y más palmeras.
  • No olvidemos los rooftops, y si se puede tomar ahí un rico brunch, mejor que mejor.
  • El precioso edificio de un hotel fotografiado hacia arriba, que el cielo también salga en la foto.
  • Bicicletas. Si tienes bicicletas en tu establecimiento, en la entrada por ejemplo, será un puntazo empezar a darle bombo a buenas fotografías que las incluyan.

Pero no te quedes con las ganas. Si quieres saber más sobre los elementos más instagrameables de un hotel, te lo dejamos todo explicado en uno de nuestros videoblogs. Y si eres un curioso con ganas de más y más, no dudes en descárgate nuestro ebook con los mejores ejemplos de marketing experiencial. ¡Nos vemos en el próximo post! ;)

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Acerca de:Zoila María Checa Molina

Zoila tiene formación británica: habla inglés con acento propio de cualquier huésped del Buckingham Palace, toma el té de las 5, ama la puntualidad y es muy fan de los días de lluvia (consecuencias de ser pseudo-londinense…).