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Cómo (y por qué) conquistar a un foodie

Desde cómo hacer un pudding de chía hasta las inauguraciones más alternativas del barrio, pasando por las últimas tendencias culinarias, las mejores cervezas artesanas y las recetas de gran secreto familiar: un foodie lo sabe todo, y si hay algo que se le escapa, tarde o temprano lo averiguará.
Empecemos por los orígenes: el término foodie nace en los años 80 en Reino Unido de la mano de Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan, apareciendo por primera vez en su libro “The Official Foodie Handbook”. La palabra designaba a aquellas personas a las que les apasionaba el mundo del buen comer y todo lo relacionado: recetas, restaurantes, degustaciones, cócteles, tendencias… Y desde entonces, ser foodie va más allá de un simple hobby o moda urbana: es un estilo de vida que no deja de reinventarse.

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Uno de los pasatiempos favoritos del foodie es salir a descubrir conquistas: identificar restaurantes nuevos o locales poco conocidos, probar nuevos sabores, aprender recetas desconocidas, deleitarse ante una bebida exótica, explorar ingredientes e insospechadas combinaciones... Y, en definitiva, vivir en una constante búsqueda de las mejores experiencias gastronómicas.

Un punto curioso que conviene que sepas es que un foodie no se considera un consumidor gourmet: no le quitan el sueño los productos más exquisitos y sibaritas del mercado, sino cualquier placer gastronómico disfrutable, sea más grande o más pequeño. Podrás ver enloquecer a un foodie tanto en un restaurante de Estrella Michelin como en un puesto ambulante tailandés de dudosa garantía sanitaria. Al foodie no le importa el cómo o el dónde —y probablemente, tampoco el cuándo—, su única misión es descubrir y disfrutar.

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¿Por qué debo enamorar al foodie?

Porque si disfrutar del buen comer es el primer hobby de un foodie, compartirlo es el segundo. Y, teniendo en cuenta que las redes sociales son su hábitat natural, sus hallazgos tienen el potencial de llegar a una gran comunidad, convirtiéndose frecuentemente en un auténtico canal de tendencia gastronómica.

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Por ello, los foodies no sólo son un público altamente interesante por razones obvias, (son comensales curiosos y agradecidos, visitan restaurantes muy frecuentemente, son generosos en su consumo...) sino que también, pueden ser tu mejor altavoz.

 

Y ahora: ¿cómo conquisto a un foodie?

Entrar por los ojos a un foodie y pasar desde el estómago hasta su corazoncito es un desafío tan complicado como suena. Sin embargo, si sigues estos tips, el flechazo estará asegurado:

  • Básate en materia prima de calidad

Si la filosofía foodie tuviera un decálogo, este sería la primera clave. Los foodies son auténticos entendidos, por lo que es fundamental que los ingredientes y la materia prima de los platos sean productos realmente frescos, a poder ser locales, de temporada y calidad. Créenos: un restaurante estará en problemas si un foodie se lleva una decepción en un punto tan fundamental.

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  • Ofrece experiencias nuevas a probar

Aunque pueda parecer lo contrario, el foodie ya está cansado de ese novedososísimo tartar de salmón y aguacate, del ceviche peruano con lima y el gin tonic con ensalada incluida. El foodie necesita reinventarse continuamente, por lo que no hay mayor tentación para él que disfrutar algo que nunca haya probado. Sorpréndelo con una carta actualizada, formatos diferentes, técnicas culinarias de otros países o versiones propias de las recetas más clásicas.

  • Ve más allá de la comida

El tercer pasatiempo del foodie es combinar la gastronomía con la vida social: adora disfrutar de eventos, catas, degustaciones, inauguraciones… Invítalo a la semana de la tercera temporada de la alcachofa en maridaje de los mejores vinos de tu localidad (por poner un ejemplo) y será tuyo para siempre.  

  • Cuida la atmósfera y hazla “instagrameable”

Como hemos señalado, el foodie adora compartir sus hallazgos, y las redes sociales son su plataforma predilecta. Y aunque la mayoría de ellos domina las inexplicables reglas del universo de la gastro-fotogenia, si le das un entorno especialmente fotografiable, el foodie enloquecerá.

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Con un par de trucos puedes conseguir efectos espectaculares: busca la sencillez en las mesas, prima los materiales como la madera o la cerámica, asegúrate de que la luz es adecuada, cuida la vajilla (mezclar estilos es un plus) y decora el emplatado con flores o semillas. ¿Te resulta complicado? Echa un vistazo a @PezPlaya, el primer restaurante “instagrameable” del Mediterráneo, y llénate de inspiración.

  • Sensibilidad y ética alimentaria

A pesar de su fama hedonista y de “disfrutón”, para el foodie es vital su salud y filosofía. El amor por la gastronomía es su estilo de vida, por lo que hace de ella un pilar fundamental para estar sano y alineado con sus valores. Se estima que casi un tercio de la población española basa su alimentación en una nutrición plant-based, reduce la ingesta de gluten, azúcares y procesados o limita los productos de origen animal. Tener opciones para alérgenos, veganos y celíacos (y se consciente de que cada vez se suman más voluntarios) hará de tu carta su mejor versión.

En conclusión: tener un comensal foodie entre tus mesas es al mismo tiempo una bendición, desafío y recompensa, pues es una muestra de que tu restaurante está haciendo una propuesta gastronómica tentadora. Aprovecha la oportunidad y, sea como sea tu cocina o tu restaurante, dale al foodie lo único que necesita: disfrutar de una buena experiencia y compartirla.


Descárgate este e-Book para seguir profundizando y, por favor, no dudes en compartir con nosotras tus experiencias foodies: admitimos que en Inturea tenemos una vena gastronómica muy marcada y, ¡oye! nos encantará seguirla enriqueciendo con recomendaciones, recetas nuevas, invitaciones… ;)

 

Nuevo llamado a la acción

Acerca de:Mercedes Parrilla

Mercedes ha dado el salto al mediterráneo. Nuestra lanzaroteña favorita va dando saltos de isla a isla a cualquier ritmo, y es que lo mismo te baila una pieza de funky que una bachata. Con su primer libro ya publicado, viene en búsqueda de nuevas aventuras con las que seguir completando su maravillosa rubi-biografía.